Dice la RAE que amigovio es “aquella persona que mantiene una relación más informal y de menor compromiso que un noviazgo”. Mientras que el follamigo suele ser el amigo con el que solo mantienes sexo, sin más compromiso. Si eres de mi quinta, yo tengo 46 años, o de una edad similar, si no tienes hijos adolescentes y mantienes una relación estable y fiel desde hace tiempo, puede que estos términos te suenen a chino. Tranquilo, no te escandalices. Creo que en nuestra época lo llamábamos amigos con derecho a roce. Incluso había alguno o alguna que te decía que era tu pareja pero luego no te mostraba el compromiso que tú esperabas. Igual no teníamos la confianza suficiente, al carecer de un término concreto, para decirle al otro que la persona te gustaba pero no como para ennoviarte. Así que a mí, sinceramente, me parece genial que exista una palabra que defina un tipo de relación, que ha existido siempre, y que ahora permite tener relaciones más sinceras y honestas por parte de los dos.

 

Tener un follamigo tiene sus inconvenientes. De hecho, según el estudio de la Society for the Scientific Study of Sexuality concluyó que este tipo de relaciones tienden al fracaso. Son muchas las ocasiones en las que uno de los dos termina por querer un compromiso mayor. Cuando se analizaron este tipo de relaciones a lo largo de un año, los datos arrojaron estos porcentajes:

 

  • El 26% de los participantes seguían siendo amigovios.
  • El 28% volvió a recuperar su relación de amistad, sin sexo.
  • El 15% terminó siendo novios.
  • El 31 % perdió a su amigo y no volvió a tener ningún tipo de relación, ni sexual, ni de amistad.

Parte de la culpa la tienen las películas románticas en las que chica conoce a chico, no quieren nada, empiezan a tontear y terminan siendo una pareja feliz, pasando antes por una ruptura, el desconsuelo y el echarse muchísimo de menos, dándose cuenta que están hechos el uno para el otro. Y adolescentes, veinteañeros y treintañeros terminan creyendo que esas son las historias reales. Hay excepciones que sin son así, pero la mayoría de las veces son historias de película, nada más.

 

Cuando una pareja de amigos decide subir al nivel de amigovios, suele ser con la idea de ser amigovios, ya está. Pero en ocasiones, en algún momento del camino, algo se tuerce. Uno se enamora, o siente celos, o reclama más tiempo y atención, o se vuelve dependiente o quiere más afecto y conversación. Y cuando esto ocurre, salvo que la otra persona sienta lo mismo, que ocurre rara vez, la relación se transforma en reproches y malos rollos.

 

Si has decidido tener un amigovio, ten en cuenta las siguientes directrices:

 

  1. Compartís amistad y sexo, no compromiso. Esto quiere decir que no puedes controlar qué hace la otra persona, con quién sale o cuál es la última conexión del WhatsApp. Nada.
  2. Despídete de los celos. La mayoría de personas que deciden optar por este tipo de relación lo hacen, en gran medida, para poder salir con otras personas y tener sexo con ellas. Así que no sufras si no puede quedar contigo o si ves a la persona con otro o con otra. Son las reglas que tú has decidido seguir.
  3. Si tienes un amigovio por no estar solo, ya estás solo. Este tipo de relación suele tener encuentros cuando a los dos les viene bien. Así que la persona no estará para ti cuando tú la necesites, sino para cuando os apetezca a los dos.
  4. No te engañes, ceder ante la relación de follamigos no hará que luego se enamore de ti. Hay personas que, con tal de tener algo de la persona que aman, ceden ante las migajas. Y digo migajas no porque la relación de follamigos sea dar migajas. Sino porque en estos casos les gustaría tener una relación de pareja, de compromiso, pero ante la imposibilidad por parte del otro, se quedan con lo mínimo. Lo más triste es que se pasan todo el tiempo esperando que el otro se dé cuenta de lo maravillosos que son y que así se terminen enamorando de ellos. Pero ya has visto la estadística. Solo le ocurre al 15 por ciento. Puede que se eternice tu espera mientras llega la respuesta que deseas. Y mientras, estás dejando pasar a personas maravillosas que desearían la misma relación que tú.
  5. No pidas lo típico de una pareja: romanticismo, conversaciones largas y tendidas o muestras de afecto. Ni siquiera que te comprenda a nivel emocional o que te apoye.
  6. Si te rallas, rompe. No alargues, no esperes cambios, no presiones. No te enganches.
  7. Recréate y disfruta en la cama. Recuerda que este punto es parte de lo que define a tu relación. Sé sincero y comparte lo que te gusta, lo que no te apetece. Si el sexo falla en una relación de follamigos, nos quedamos solo en amigos.
  8. Trata de que sea una relación sincera. No hay compromiso, no hay fidelidad. Es una relación abierta. Así que si quedas con otra persona, dilo. No tienes ninguna necesidad de engañar. Generarás un ambiente de confianza si eres sincero.
  9. Los ex, NO. Los ex no son buenos candidatos para ser amigovios, por muy bien que te lleves ahora con él o con ella. Recuerda que con tu ex compartes muchas cosas, un pasado, romanticismo, experiencias, viajes, discusiones y momentos maravillosos. Lo normal es que uno de los dos ex quiera algo más y terminéis perdiendo la relación de amistad que ahora tenéis.
  10. Si estás a gusto, disfruta. Hay personas, sobre todo de una determinada edad, que se sienten raras y culpables con este tipo de relaciones. Se cuestionan si lo que hacen está bien o si está mal. Si decides optar por este tipo de relación, olvida los juicios de valor y disfruta. Si tu amigovio y tú habéis decidido libremente, nadie debería juzgaros, ni siquiera tú.

 

Como padre y madre de adolescentes y mayores de edad, no te escandalices. Trata de tener conversaciones basadas en el entendimiento, la confianza y la escucha activa. No hagas juicios de valor de lo que te cuentan, ni les digas constantemente lo que tienen y lo que no tienen que hacer. Porque así bloqueas que se abran a ti, que puedan pedirte consejo y que quieran contar contigo en momentos en los que de verdad te necesitan. Y más que tener control, te aconsejo tener preservativos en casa.

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