El lunes empiezo… a bajar mi nivel de exigencia

La exigencia y el perfeccionismo son dos defectos muy valorados. Y digo defectos porque terminan esclavizándonos. Nos someten a nivel de esfuerzo y competitividad que impiden que podamos vivir felices. Como todo, el éxito está en el término medio. Pero da la causalidad de que con la exigencia y con el perfeccionismo perdemos la virtuosidad de poder ponerles límites.

 

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