¿Y si en lugar de empezar “haciendo” empezamos “deshaciendo”?

Mucha mierda no es solo la expresión simbólica para desearte mucha suerte cuando sales a escena. También es un concepto literal que puede definir todo aquello que vamos acumulando y nos hace sentir mal, desde personas a pequeñas situaciones cotidianas y que, por un motivo u otro, no nos deshacemos de ellas o no las resolvemos.

Cada año, el uno de enero, la gente se afana por definir sus objetivos, por soñar con que el cambio es posible. Las personas necesitamos un pistoletazo de salida para empezar la carrera y el día 1 es el ready, steady, go para muchísima gente.

Pero un primer error que explica por qué no conseguimos alcanzar esos nuevos propósitos es que tratamos de meter antes de sacar. Suena un poco bestia, pero tiene su sentido. Démosle la vuelta y tratemos de sacar antes de meter. Significa que si pretendes empezar una nueva actividad, renovar tu estilo o out-fit, tratar de ser más amable y simpático, poner límites a quien te abruma, comer de forma saludable, o cualquiera que sea el propósito de año nuevo, tendrás antes que hacerle hueco. Porque todo, todo, no nos cabe. Tendrás que dejar tu malhumor, tu comida basura, deshacerte de esa ropa pasada de moda o dejar alguna actividad en la que pierdes tiempo para utilizar ese hueco para realizar cosas nuevas.

 

Empecemos

Libérate de todo lo que te pincha. Empecemos pro redactar una lista. Una vez leí que a las personas en general, nos irritan alrededor de 60 cosas en nuestras vidas. Desde ese bolso que lleva años esperando a que lo lleves al zapatero a arreglar a esa amiga impuntual que te hace esperar cada vez que quedas. Esto, además de consumir energía, provocar malestar, también impide que nos centremos en lo nuevo. Porque cada vez que tratamos de involucrarnos con lo nuevo, como puede ser hacer ejercicio, nos decimos, “prefiero esperarme a que pierda unos kilitos que así me encontraré más ligero”.

 

Elabora tu lista

La lista de lo que nos irrita puede estar dividida en varios apartados. Puedes dividirla en molestias que requieren solución a corto, medio o largo plazo. Y dentro de cada uno de estos tres subapartados, también puedes dividir entre las soluciones que dependen de ti de aquellas de las que necesitas la colaboración de otras personas. Puedes ser creativo y crear tus propios apartados, como puede ser lo que te pincha a nivel personal, profesional, de pareja, de tu casa…como tú decidas, estará bien.

 

Mira este ejemplo:

Corto Plazo

  • Cambiar la tapa del wáter que está rajada.
  • Coser los botones de las mangas de las camisas que he ido perdiendo.
  • Guardar la batidora que ocupa lugar en la cocina y nadie la utiliza.
  • No enfadarme con las llamadas de comerciales y buscar una respuesta graciosa para cortar la llamada telefónica.
  • Apagar el teléfono cuando estoy trabajando, me siento fatal cuando me distraigo.
  • Comprar ropa de deporte, que siempre digo que no corro porque no tengo ropa.
  • Darme de baja en una cuenta del banco que no utilizo.

Medio Plazo

  • No acudir este año a la reunión familiar de mis primos, lo paso fatal, me siento fuera de lugar y pierdo tres días de viaje.
  • Buscar trabajo en una agencia de viajes distinta. Dónde estoy ahora hay un ambiente muy competitivo y desagradable para mí.
  • Hablar con mi amiga Elena y pedirle que no me haga tanta crítica. Cree que me sirven sus consejos, pero me hunden más que motivan.

Largo Plazo

  • Deshacerme de tanta tarjeta de crédito.
  • Cambiar de casa, no me gusta la zona en la que vivo.
  • Romper con mi amigo Michel, solo me llama cuando le interesa. Me siento utilizado.
  • Dejar de veranear con mi familia, quiero hacer algo solo.

 

Y ahora, manos a la obra

¿Por dónde empiezas? Por lo fácil, por lo posible, por lo que dependa de ti, por aquello para lo que tengas tiempo. Dale una prioridad, ponles fecha, actúa, ordena, tira. Libérate de todo lo que te genera malestar. Estas situaciones, a veces pequeñeces, no se suelen resolver por sí solas. Algunas, con el tiempo, puede que cambien por sí mismas, como que tus primos dejen de organizar esa comida anual. Pero por lo general, tendrás que intervenir tú. Muchas de estas actividades están asociadas a la dejadez. Y cuando te percibes como alguien dejado, tu autoestima baja, y te metes en el bucle. Por eso a veces eres incapaz de emprender actividades nuevas. Porque tienes una mochila no resuelta y sabes que no resuelves y cierras tus carpetas, y que te falta perseverancia.

Prueba este 2018 a empezar el año deshaciéndote de lo que te molesta en lugar de fantasear con lo que anhelas. Algunos objetivos, hacer o deshacer, pueden parecer parecidos. Lo importante es darle un tinte distinto a este inicio de 2018. Porque ya sabes lo que dijo Einstein, “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.

 

Feliz 2018 a todos.

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