La Netiqueta es el protocolo cibernético. Son un conjunto de normas y pautas que nos permiten relacionarnos con educación y respeto. Cualquier relación entre personas, ya sea real o virtual, requiere de una serie de normas que faciliten las relaciones cordiales, empáticas y respetuosas. Por ello, al igual que no insultamos cuando nos cruzamos con alguien, damos los buenos días, sonreímos y tratamos de ser cordiales y educados, también tenemos que esforzarnos a través de las redes sociales, los mails e internet para no humillar, faltar el respeto y facilitar las relaciones con los demás. Aunque no nos vean la cara.

 

Te aconsejo incluso dejar de relacionarte con quien no cumpla las normas. Muchas personas cobardes se esconden detrás de perfiles irreales sin dar la cara y aprovechan para soltar toda su ira y toda su frustración. Y con ello agreden, hieren, humillan y faltan el respeto siendo desconsiderados con los demás usuarios.

 

El ciberespacio, dado que carece del calor humano y de trato personal, puede llegar a confundir emociones o malinterpretarlas. Así que en este ambiente debemos ser especialmente cautos, prudentes y atentos.

 

Debes utilizar la netiqueta en todas las interacciones como son los chats telefónicos, las redes sociales, los comentarios que dejas en webs y blogs, en los post que compartas, en los foros de discusión o en tus correos electrónicos.

¿Qué dice la Netiqueta?

En 1995, el Grupo de Trabajo de Ingeniería de Internet (Internet Engineering Task Force – IETF) elaboró un decálogo con diez normas que se recogen en el documento denominado RFC1855. Fuente de las reglas en cursiva: Wikipedia.

 

Regla 1. La persona a la que te diriges es un ser humano

Los seres humanos sufrimos con las ofensas de los demás. Así que a la hora de expresarte en el espacio cibernético recuerdo que puedes hacer daño a otras personas. Por favor, tira de empatía.

 

Regla 2. Así en lo virtual como en lo real

No hagas ni digas nada que no harías en presencia de una persona real. El mundo virtual alimenta a los cobardes: personas que serían incapaces de decir a la cara muchas de las ofensas que escriben desde el anonimato.

 

Regla 3. Evita las mayúsculas

Cuando escribes en mayúsculas la gente lo interpreta como una escritura agresiva. Además de la agresividad, la letra mayúscula se sabe que dificulta la lectura.

 

Regla 4. Respeta el tiempo de los demás

Enviar cosas es gratis. Así que trata de ser conciso, breve y de no bombardear a los demás con mensajes, correos y comentarios. Todos sabemos que la tecnología nos ha vuelto inmediatos e impacientes, y cada vez que recibimos un mensaje, un correo o un comentario, tendemos a contestar. Así que trata de ser respetuoso con el tiempo y el ritmo de tu destinatario.

 

Regla 5. Muestra tu lado bueno mientras estés conectado

Olvida los reproches, las críticas destructivas, las conductas de superioridad, de desprecio al otro o de mal gusto.

 

Regla 6. Comparte tus conocimientos

Reservarse el conocimiento suele ser una muestra de egoísmo y de inseguridad. La persona que se siente segura de lo que escribe y de lo que realiza, sabe que el material es suyo y no le importa compartirlo.

 

Regla 7. Ayuda a mantener los debates en un ambiente sano y educativo

¿Sabes quién está leyendo este debate en el que estás participando? Pueden ser tus hijos, tus sobrinos, tus alumnos o tus jugadores. En las redes sociales lees auténticas barbaridades, desde gente que se alegra por la muerte de alguien, a comentarios sin respeto, sin compasión ni piedad.

 

Regla 8. Respeta la privacidad de otras personas

¿La persona que vas a sacar en la foto en tus redes desea ser sacada en tus redes? Lo que tú ves normal y divertido puede que para otro sea incómodo o ridículo. Pide permiso cuando compartas información o imágenes en las que no sales tú solo.

 

Regla 9. No abuses de tu poder

Hay personas con cientos de miles o millones de seguidores que pueden generar una corriente de opinión que afecte a otra persona o una empresa. Hay que tener cuidado. Cuando sientes rabia tiendes a expresarla sin medir las consecuencias. Sé prudente con tu poder en el espacio cibernético. Tampoco mandes correos o amenazas a nadie escribiendo comentarios del tipo “Usted no sabe con quién está hablando”.

 

Regla 10. Sé compasivo con los errores

Tú cometes errores como los cometemos todos. Es frecuente ver continuas correcciones en las redes sobre faltas de ortografía, de expresión o puntualizaciones. Déjala botar. No puede ser que estés al acecho de todo aquello en lo que se equivocan los demás para demostrarles lo que ya sabemos: que somos imperfectos.

 

Y no te olvides de…

Citar al autor, no te apropies de material que no es tuyo, por muy atractivo que te parezca. Cuida la ortografía, no dificultes la lectura del mensaje intercalando mayúsculas y minúsculas, no grites por las redes con cientos de signos de exclamación cuando expreses asombro o enfado.

 

Y antes de darle a enviar, revisa por favor tu mensaje, tu correo o tu comentario. Todo lo que escribimos desde el enfado, la injusticia, la frustración o la rabia tiende a ser dañino para el destinatario. ¿Eso es lo que realmente quieres decir?

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