Tener esperanza en lo que hacemos nos obliga poner todos los sentidos en lo que estamos haciendo, «esperando» que todo vaya bien. Porque la esperanza es justo eso: la espera de una meta. En el camino hasta ella podemos tener una actitud PASIVA, confiando en que todo vaya bien, o ACTIVA, donde será el protagonista del cambio. La seguridad y las oportunidades son mayores si hacemos frente a los desafíos. Analizaremos una serie de puntos básicos que te ayudarán a adoptar una postura activa.

 

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